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¿ Mis propósitos de año nuevo ?

Fecha de publicación: January 5, 2011. Por Casa de Oración México

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Sal 20:4 Te dé conforme al deseo de tu corazón, y cumpla todo tu consejo. (Reina-Valera 60)

Sal 20:4 Que te conceda Dios lo que tu corazón desea; que haga que se cumplan todos tus planes.(BAD, La Biblia al Día)

Un año más…Ha iniciado un nuevo año y las personas se plantean metas y objetivos. Decidirse a reducir tallas, a vivir más sanamente, a dejar hábitos dañinos, todo es parte del ritual de plantearse “buenos propósitos de año nuevo”. Le invito a que revisemos esta práctica.

La RAE define “propósito” como:
1.- El ánimo , la intención (el deseo, el anhelo) de hacer o de no hacer algo .
2.- Cosa que se pretende (se desea) conseguir.

Cualquier persona puede plantearse propósitos, intenciones y deseos, intentar conseguir metas y planes, todo lo cual es válido. La pregunta es: ¿nuestros deseos, planes y propósitos están de acuerdo con la voluntad de Dios? ¿Cuál es el origen de mis metas y objetivos? ¿Provienen de mi carne, de mi ego, de mi Yo? ¿Vendrán de mi ambición, de mi codicia o de mis deseos puramente terrenales? ¡Todo creyente debería responder a esas preguntas a la luz de la Palabra de Dios!

Tal vez el mayor cuidado que deberíamos tener respecto a nuestros deseos, consista en evitar que éstos sean motivados por la CODICIA. ¿Qué es la codicia? Es desear con ansia, con vehemencia, obtener riquezas o cualquier tipo de posesiones materiales. Al respecto, la Biblia nos advierte:

Exo 20:17 No codiciarás la casa de tu prójimo, no codiciarás la mujer de tu prójimo, ni su siervo, ni su criada, ni su buey, ni su asno, ni cosa alguna de tu prójimo.

No se cansa el ojo de ver…Desear de forma desmedida, vehementemente o con lujuria alguna cosa o incluso alguna persona es, sin duda, un mal deseo.

Incluso ocurre que las personas violentan las leyes terrenales y la Palabra de Dios con tal de alcanzar sus metas y cumplir sus deseos.

La Biblia insiste:

Pro 6:25 No codicies su hermosura en tu corazón, ni ella te prenda con sus ojos.

Evidentemente es normal que un hombre desee casarse con una mujer que le gusta, que le parece hermosa; pero dejarse llevar por el deseo sexual que provoca la hermosura, es un gran error.

Pro 31:30 Engañoso es el encanto y pasajera la belleza.

Otro deseo natural y de buen nombre es poseer una casa dónde vivir. Pero la Palabra marca claros límites al respecto:

Miq 2:2 Codician campos, y se apropian de ellos; casas, y de ellas se adueñan.

Codiciar una propiedad, desearla desmedidamente, puede ser piedra de tropiezo en nuestra vida espiritual. Un deseo de semejante naturaleza nos empuja con fuerza hacia el pecado.

Hab 2:9 ¡Ay del que codicia injusta ganancia para su casa!

Es igualmente normal desear cosas para acondicionar la casa, pero éstas deben ser ganadas de forma honesta. El afán desmedido y la codicia nos conducen a tratar de obtener las cosas de manera fraudulenta, aceptando cohecho, robando o hasta endeudándonos fuera de las posibilidades reales de pago. Las cosas en sí mismas, según se ve, no son malas. Incluso ni siquiera es malo desearlas, pero es terrible darle lugar a la codicia, al afán por obtenerlas.

Huid de la fornicación…Incluso la codicia que no ha producido aún su fruto de maldad es ya un pecado:

Mat 5:28 Pero yo os digo que cualquiera que mira a una mujer para codiciarla, ya adulteró con ella en su corazón.

Dios nos dio impulsos sexuales, pero es contra Dios usarlos fuera del marco del matrimonio. La codicia sexual puede, fácilmente, hacernos perder el control. Entonces somos nosotros quienes vivimos bajo el control de tales impulsos. Hombres como David o Sansón pagaron un alto precio por dejarse dominar por sus deseos sexuales.

Y finalmente, en la cima de las aspiraciones terrenales, el dinero, que ciertamente sirve para todo pero que puede despertar la codicia:

1Ti 6:10 Porque raíz de todos los males es el amor al dinero, el cual codiciando algunos, se extraviaron de la fe, y fueron traspasados de muchos dolores.

El amor al dinero se considera un deseo insano que nos puede desviar de los caminos de Dios y que al final nos llena de dolor y de amargura. ¡Cuántos cristianos, cuántos ministros, cuántos cantantes cristianos se han dejado seducir por el dinero y prostituyen los dones y los talentos que Dios les dio! ¡El dolor y la amargura, un día, harán presa de ellos!, pues está escrito: “su pecado los alcanzará”.

La naturaleza humana desea lo terrenal y lo carnal.

San Pablo nos instruye:

Rom 13:14 … vestíos del Señor Jesucristo, y no proveáis para los deseos de la carne.

Es decir:

1Pe 1:14 como hijos obedientes, no os conforméis (no se amolden) a los deseos que antes teníais estando en vuestra ignorancia.

1Pe 2:11 Amados, yo os ruego como a extranjeros y peregrinos, que os abstengáis de los deseos carnales que batallan contra el alma.

La versión PDT (Palabra de Dios para Todos) de este texto dice:

1Pe 2:11 Queridos hermanos, ustedes son como extranjeros y forasteros en esta sociedad. Por eso les ruego que luchen para no complacer aquellos deseos humanos que van en contra de su nueva vida.

El apóstol Juan lo dice de esta manera en la versión PDT:

1Jn 2:15-17. No sigan amando al mundo ni a lo que hay en él. Si alguno ama al mundo es porque no tiene el amor del Padre. Esto es lo malo del mundo:
desear cosas sólo por complacer nuestras malas pasiones; dejarnos atraer por lo malo que vemos y sentirnos orgullosos de las cosas que tenemos. Pero nada de eso viene del Padre, sino del mundo. El mundo está llegando a su fin junto con los deseos que hay en él; pero el que hace lo que Dios quiere, vive para siempre.

Nuestro corazón nos puede engañar haciéndonos desear impuramente cosas que no son malas en sí mismas. En otras palabras, se pueden desear cosas de buen nombre y de noble estima pero con motivaciones equivocadas como la satisfacción del ego, la carne y el orgullo. Por poner un ejemplo, un pastor puede desear tener una iglesia grande, lo cual en sí mismo no es malo, pero si este deseo tiene como objetivo satisfacer su ambición, obtener reconocimiento, ensanchar su orgullo, adquirir prestigio y fama, su visión es pecaminosa delante de Dios.

La tentación del aplauso…Un ejemplo de ello es el llamado G12, organización que motivó –sedujo- a muchos líderes a enfrascarse en la búsqueda de un crecimiento explosivo que sólo les condujo a la ruina, producto de la mente carnal de un solo hombre. Lo mismo sucede cuando un líder ama más “la visión que Dios le dio” o “su” ministerio que al Señor mismo. Tristemente no son pocos los que tratan a toda costa de que su trabajo entre los cristianos sea próspero y exitoso para su gloria personal, “convenientemente” disfrazada de trabajo “para la gloria de Dios”.

Otro ejemplo es el del falso evangelio de la prosperidad, que ha despertado deseos malsanos y lujuriosos en la vida de muchos creyentes que llegan a afirmar, incluso, que Cristo murió en la cruz para prosperarles en todo, para hacerles ricos, para procurarles comodidades. Incluso citan repetidamente esta palabra:

3Jn 1:2 Amado, yo deseo que tú seas prosperado en todas las cosas, y que tengas salud, así como prospera tu alma.

Revisar esta misma enseñanza en diferentes versiones de la Biblia deja muy claro su verdadero significado, claramente lejano a la mera prosperidad financiera:

3Jn 1:2
(BAD) Querido hermano, oro para que te vaya bien en todos tus asuntos y goces de buena salud, así como prosperas espiritualmente.

(BLS) Amado hermano, le ruego a Dios que te encuentres muy bien, y también le pido que te vaya bien en todo lo que hagas, y que tengas buena salud.

(BJ) Pido, querido, en mis oraciones que vayas bien en todo como va bien tu alma y que goces de salud.

(Versión Jünemann) Amado, en todo oro que avances y bien estés, tal como avanza tu alma.

(LBLA) Amado, ruego que seas prosperado en todo así como prospera tu alma, y que tengas buena salud.

(NVI) Querido hermano, oro para que te vaya bien en todos tus asuntos y goces de buena salud, así como prosperas espiritualmente.

(PDT) Querido hermano: le pido a Dios que te vaya bien en todo y que tengas buena salud física, así como la tienes espiritualmente.

¿Cómo tener propósitos que agraden a Dios?

Sal 37:4 Deléitate asimismo en Jehová, y él te concederá las peticiones de tu corazón.

Este es otro de los versículos favoritos de los profetas de la prosperidad. Es conveniente analizarlo ahora para que entendamos de una vez qué nos dice el Señor mediante estas palabras. Evidentemente no se habla aquí de los congregantes que el domingo, mientras cantan en la congregación, se gozan con la música que escuchan; interpretación sumamente extendida y claramente errónea.

Maleable…El vocablo ¨deléitate¨ se traduce del hebreo anág que significa ser maleable. La maleabilidad es la característica que metales como el oro tienen de ser transformados, amoldados y trabajados sin que se rompan, gracias a lo cual el artesano les puede dar la forma que desea.

Aplicado este concepto a la vida cristiana, quien se deleita en el Señor es maleable, dócil, suave, fácil de moldear, no se resiste a la formación y no se rompe, no se cuartea ni se desdibuja mientras Dios trabaja con él para formarlo a la imagen de Cristo Jesús.

Sal 138:8 Jehová cumplirá su propósito en mí.

Que quede claro: Dios va a cumplir Sus deseos, Sus planes y Sus propósitos en mí. Te preguntarás: ¿y mis planes, Señor? Yo diría que si no son los planes de Dios… ¡deberías irte despidiendo de ellos!

San Pablo lo dice así :

Rom 8:28 Y sabemos que a los que aman a Dios, todas las cosas les ayudan a bien, esto es, a los que conforme a su propósito son llamados.

En resumen, un verdadero discípulo se deja moldear por el Señor –se deleita- para que Él cumpla sus propósitos, sus deseos y sus planes. Es entonces cuando Dios nos forma a su imagen y nuestro corazón se funde con el suyo, se vuelve uno con Él… así que nuestros deseos ahora son los suyos. ¡Estos son los deseos de nuestro corazón que Dios prometió concedernos: los Suyos, pues moldeados por Él ya no hay lugar para nuestros propios intereses! ¡Gloria a Dios!

¿Decepcionado? Piensa entonces seriamente dónde estás plantado, pues un verdadero hijo de Dios no debería estarlo, dado que quienes creemos en Él entendemos que Sus deseos son, con mucho, mejores que los nuestros, y que los nuestros tienden a ser superficiales, vacíos, terrenales, insensatos.

Entonces son ¿Mis propósitos de año nuevo… o Sus propósitos para mí en este año que inicia?

Ahora podemos decir como el salmista:

Sal 38:6-9 Estoy encorvado, estoy humillado en gran manera, ando enlutado todo el día. Porque mis lomos están llenos de ardor, y nada hay sano en mi carne. Estoy debilitado y molido en gran manera; gimo a causa de la conmoción de mi corazón. Señor, delante de ti están todos mis deseos, y mi suspiro no te es oculto.

Sal 73:21-25 Se llenó de amargura mi alma, y en mi corazón sentía punzadas. Tan torpe era yo, que no entendía; era como una bestia delante de ti. Con todo, yo siempre estuve contigo; me tomaste de la mano derecha. Me has guiado según tu consejo, y después me recibirás en gloria. ¿A quién tengo yo en los cielos sino a ti? Y fuera de ti nada deseo en la tierra.

Sal 145:18-19 Cercano está Jehová a todos los que le invocan, a todos los que le invocan de veras. Cumplirá el deseo de los que le temen; oirá asimismo el clamor de ellos, y los salvará.

Termino con una breve historia.

Ser más como Cristo…Se cuenta de un hombre que preguntó a un estudiante qué era lo que más deseaba en la vida. Éste le contestó: “libros, salud y silencio para estudiar”. Luego el hombre le hizo la misma pregunta a un usurero prestamista, que le contestó : “Dinero, dinero y más dinero”. Más tarde preguntó lo mismo a un hombre pobre, que sin vacilar respondió: “Pan, pan, pan”. Después encontró a un ebrio que también opinó: “Licor, licor, licor”. Luego, dirigiéndose a una multitud que festejaba el año nuevo preguntó lo mismo, y respondieron todos a una: “Riqueza, fama, placeres”. Desilusionado por tantas respuestas vanas, vacías y superficiales, el hombre le preguntó a un anciano que tenía fama de ser un hombre bueno, qué era lo que más deseaba en la vida. El anciano respondió con calma y con dulzura: “Amar profundamente a Cristo, parecerme más a Cristo y ser más como Cristo”.

Hay de deseos a deseos: unos son terrenales, vanos, temporales y vacíos, otros trascienden a la eternidad.

Entonces, ¿me haré propósitos de año nuevo… o dejaré que Dios cumpla sus propósitos en mí en este año que comienza?

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¿ Mis mejores deseos ?

Fecha de publicación: January 4, 2011. Por Casa de Oración México

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Te deseo lo mejorMis mejores deseos para este año nuevo“, “Te deseo lo mejor“. En fechas como estas es muy común escuchar estas frases acompañadas de un abrazo. Pero, ¿cuáles son generalmente ¨los mejores deseos¨ de la persona que repite esta frase a diestra y siniestra? ¡Hay mil respuestas! Aquí hay algunas muy comunes:

1. Que triunfes en los negocios
2. Que tengas salud, dinero y amor
3. Que obtengas esa casa tan anhelada
4. Que te cases con un joven rico y ‘de buena familia’, etc.

Pero… ¿qué es lo mejor?

Para la mayoría de las personas ¨lo mejor¨ se enfoca en lo material: El mejor negocio, la mejor casa , el mejor auto, etc. El Diccionario de la Real Academia Española dice al respecto:

mejor. (Del lat. melĭor, -ōris). adj. comp. de bueno. Superior a otra cosa y que la excede en una cualidad natural o moral.

En lo natural decimos que hay cosas mejores que otras, casi no tenemos dudas al respecto: se nota cuál auto, cuál prenda de vestir, cuál vivienda es mejor que otra. En lo moral, según lo que se ve, el mundo se confunde y no sabe qué es mejor. Muchos cristianos parecen, también, bastante confundidos. No habría razón para la confusión, pues podemos saber qué es lo mejor por Su Palabra:

1. Es mejor la fidelidad que la infidelidad.
2. Es mejor el orden que el desorden.
3. Es mejor la sobriedad que la ebriedad.
4. Es mejor la honestidad que la deshonestidad, etc.

Es claro que cuando alguien “desea lo mejor” se refiere a lo material. O ¿alguna vez has oído algo así como…

1. ¨Te deseo la más grande fidelidad para con tu esposa en este año que inicia¨
2. ¨Te deseo lo mejor del orden en todas las áreas de tu vida, tu hogar, tu trabajo, tu escuela, etc.”
3. ¨Te deseo toda la sobriedad, que no te embriagues un solo día de los 365 del año que inicia¨.
4. ¨Te deseo muchísima honestidad en este año que inicia, en tu trabajo, en tus negocios, con tu familia¨?

¡Hasta se escucha extraño!

¿Qué dice la Biblia sobre ¨Lo mejor¨?

La Biblia1Sa 15:22 Y Samuel dijo: ¿Se complace Jehová tanto en los holocaustos y víctimas, como en que se obedezca a las palabras de Jehová? Ciertamente el obedecer es mejor que los sacrificios, y el prestar atención que la grosura de los carneros.

¨Mejor¨ se tradujo del hebreo tob, que significa entre algunas acepciones ¨lo bueno¨, ¨lo agradable¨, ¨lo correcto¨.

Gen 1:4 ¨ Y vio Dios que la luz era buena; y separó Dios la luz de las tinieblas¨.

Es decir, que es mejor la Luz que las tinieblas, es mejor andar en la Luz que en las tinieblas, en santidad que en pecado, en amor que en rencor.

Pero volviendo a 1Sam 15:22, ¿por qué es mejor obedecer que ofrecer sacrificios? Porque, por un lado, la obediencia a Dios y su Palabra es olor fragante que lo honra y lo glorifica, y por otro, el cristiano humilla su ¨Yo¨ y se somete a la voluntad de Dios. Veamos:

Mat 21:28-32 Pero ¿qué os parece? Un hombre tenía dos hijos, y acercándose al primero, le dijo: Hijo, ve hoy a trabajar en mi viña. Respondiendo él, dijo: No quiero; pero después, arrepentido, fue. Y acercándose al otro, le dijo de la misma manera; y respondiendo él, dijo: Sí, señor, voy. Y no fue. ¿Cuál de los dos hizo la voluntad de su padre? Dijeron ellos: El primero. Jesús les dijo: De cierto os digo, que los publicanos y las rameras van delante de vosotros al reino de Dios. Porque vino a vosotros Juan en camino de justicia, y no le creísteis; pero los publicanos y las rameras le creyeron; y vosotros, viendo esto, no os arrepentisteis después para creerle.

La Biblia es clara al respecto: es mejor obedecer a Dios. Pero también es abundante en historias de gente que no supo elegir, que no supo lo que era mejor. Al cruzar el Mar Rojo, por ejemplo, Israel no sabía discernir lo mejor, lo cual se nota cuando el pueblo exclama tontamente:

Exo 14:11-12 Y dijeron a Moisés: ¿No había sepulcros en Egipto, que nos has sacado para que muramos en el desierto? ¿Por qué has hecho así con nosotros, que nos has sacado de Egipto? ¿No es esto lo que te hablamos en Egipto, diciendo: Déjanos servir a los egipcios? Porque mejor nos fuera servir a los egipcios, que morir nosotros en el desierto.

Evidentemente, su concepto de lo mejor no era el correcto. Pero, insisto, la Biblia es clara:

Sal 37:16 Mejor es lo poco del justo que las riquezas de muchos pecadores.

La versión PDT (Palabra de Dios para Todos) dice:

Sal 37:16 Es mejor tener poco siendo una persona honesta, que tener toda la abundancia que acumulan los perversos.

Lo Mejor para el mundo vs. Lo Mejor para Dios.

Una historia para pensar…Se cuenta que en un pueblo lejano, el rey convoco a todos los jóvenes a una audiencia privada para darles un importante mensaje. Muchos jóvenes asistieron y el rey les dijo: “Os voy a dar una semilla diferente a cada uno de vosotros, al cabo de 6 meses deberán traerme en una maceta la planta que haya crecido. La planta más bella ganará la mano de mi hija”. Y así se hizo, pero había un joven que plantó su semilla y esta no germinaba, mientras los demás jóvenes del reino no paraban de hablar y mostrar las hermosas plantas y flores que habían crecido en sus macetas. A los seis meses todos los jóvenes desfilaban hacia el castillo con hermosísimas y exóticas plantas. El joven estaba demasiado triste pues, como su semilla nunca germinó, ni siquiera quería ir al palacio. La madre del joven le insistía a éste que acudiera, pues también había sido participante del reto. Con la cabeza baja y muy avergonzado, desfiló en último lugar hacia el palacio con su maceta vacía en las manos. Cuando los otros muchachos lo vieron estallaron en risas y burlas, causando un alboroto que sólo pudo ser interrumpido por el ingreso del rey, ante el cual todos hicieron reverencia. El rey se paseó entre todas las macetas admirando cada una de las plantas. Finalizada la inspección hizo llamar a su hija y llamo de entre todos al joven que llevo su maceta vacía. Atónitos, todos esperaban la explicación de aquella acción. El rey dijo entonces: “Este es el nuevo heredero del trono y se casara con mi hija, pues a todos ustedes se les dio una semilla infértil, y todos trataron de engañarme plantando otras plantas; pero este joven tuvo el valor de presentarse y mostrar su maceta vacía, siendo sincero, real y valiente, cualidades que un futuro rey debe tener y que mi hija merece”.

Es mejor, como se ve, la sinceridad y la humildad que un montón de pretendidos alcances. Con la vida cristiana ocurre algo parecido: la fe no necesariamente produce resultados que puedan ser admirados por el mundo (aunque últimamente muchos falsos profetas afirman que Dios nos hará ricos para que el mundo quiera ser como nosotros). El mundo nunca entenderá por sus propios medios cómo es que los cristianos creemos que es mejor sufrir por Cristo que gozarnos en los deleites temporales de esta vida. Pero los verdaderos discípulos del Señor sabemos que así es, y aún está escrito.

Sal 84:10 Porque mejor es un día en tus atrios que mil fuera de ellos.

Un hijo de Dios escogería antes estar a la puerta de la casa de su Dios que habitar en las moradas de maldad. La versión PDT dice:

Sal 84:10 Un día en tu templo es mejor que mil días en cualquier otro lugar. Preferiría ser el portero de la casa de mi Dios que vivir en la casa de un perverso.

¡El salmista David prefería el lugar más humilde en la Casa de Dios que vivir y compartir con los perversos! Veamos otro ejemplo en la vida de Moisés:

Heb 11:24-26 Por la fe Moisés, hecho ya grande, rehusó llamarse hijo de la hija de Faraón, escogiendo antes ser maltratado con el pueblo de Dios, que gozar de los deleites temporales del pecado, teniendo por mayores riquezas el vituperio de Cristo que los tesoros de los egipcios; porque tenía puesta la mirada en el galardón.

La versión PDT dice:

Heb 11:24-26 Por la fe, cuando Moisés creció rechazó los honores de ser llamado nieto del faraón. Moisés decidió no disfrutar los placeres pasajeros del pecado; al contrario, escogió sufrir junto al pueblo de Dios. Prefirió sufrir por el Mesías que tener todos los tesoros de Egipto porque estaba esperando la recompensa de Dios.

A la luz de los intereses que el mundo persigue, de seguro, Moisés habría tomado una decisión absurda, contraria a su placer y a su prosperidad material. Pero este hombre sabía lo que es mejor.

Lo Mejor en la Iglesia de Hoy.

Sal 118:8-9 Mejor es confiar en Jehová que confiar en el hombre. Mejor es confiar en Jehová que confiar en príncipes.

En cierta ocasión recibí un correo electrónico sobre un tema controversial que traté en una predicación. Su autor me decía: ¨no me desilusione pastor Chuy, yo pensaba que usted creía en esto y en aquéllo. Yo confiaba tanto en usted¨ Le conteste: ¨Qué bueno que te desilusioné , para que aprendas a confiar en Dios y no en los hombres, no te olvides que está escrito: ‘maldito el hombre que confía en el hombre’. ¡Es mejor confiar en Dios , que confiar en los hombres!

Y a propósito de quienes no saben elegir lo mejor, lo que escribo a continuación es para aquéllos que parecen emocionadísimos de que les llueven oro y piedras preciosas en sus reuniones:

Pro 8:10-11 Recibid mi enseñanza, y no plata; y ciencia antes que el oro escogido. Porque mejor es la sabiduría que las piedras preciosas.

Hoy muchos cristianos están tan contentos de coleccionar polvo de oro y piedras preciosas, que se han olvidado de la Palabra de Dios, de la enseñanza y de la doctrina. Hacen reuniones para esperar que algo les caiga del cielo, para gozarse en ver polvos y piedritas. Y conste aquí que no estoy negando los milagros reales y genuinos que Dios sigue haciendo hoy en su Soberanía, pero no podemos desviarnos en pos de señales y milagros cuando estamos llamados principalmente a alimentarnos de Su Palabra.

Nuestra iglesia de hoy

Bien convendría, por otra parte, que consideraran todo esto aquellas personas que hoy se sienten abatidas porque se han quedado sin dinero para la tradicional cena de fin de año:

Pro 15:16-17 Mejor es lo poco con el temor de Jehová, que el gran tesoro donde hay turbación. Mejor es la comida de legumbres donde hay amor, que de buey engordado donde hay odio.

¡Entiendan por favor lo que Dios dice sobre qué es lo mejor!

Ahora veamos este proverbio:

Pro 16:32 Mejor es el que tarda en airarse que el fuerte; y el que se enseñorea de su espíritu, que el que toma una ciudad.

La versión PDT dice:

Pro 16:32 Es mejor ser paciente que ser soldado fuerte y es mejor dominar la ira que dominar toda una ciudad.

Hoy en día algunos se pasan la vida haciendo ¨guerra espiritual¨ y, al mismo tiempo, maltratando a sus esposas, hijos, vecinos y hermanos, no dominan sus pasiones y concupiscencias, no tienen dominio de sí mismos. ¿Quieren de verdad tomar una ciudad para Cristo como pregonan? Lo mejor que pueden hacer en esa pretendida guerra es controlar sus reacciones violentas y su enojo súbito ante aquello que les frustra.

Hasta aquí alguien podría estarse preguntando: ¿y es mejor la crítica y la reprensión que llevar ‘la fiesta en paz’ al interior de la iglesia? La propia Biblia provee respuestas al respecto.

Pro 27:5-6 Mejor es reprensión manifiesta que amor oculto. Fieles son las heridas del que ama; pero importunos los besos del que aborrece.

La versión PDT dice:

Pro 27:5-6 La crítica abierta es mejor que el amor escondido. Más digno de confianza es el amigo que hiere que el enemigo que besa.

Hace unos días alerté a una persona sobre ciertas doctrinas destructoras que han entrado a la iglesia, pero ésta no recibió la reprensión sino que me acusó de que ‘no amo a mi ciudad’. Terminé por enviarle una ilustración que alguien me compartió y que ahora comparto también contigo:

¿Quién Ama de Verdad?

Esta fue la conversación que tuvieron tres amigos, antes de aquel día fatal.

¿Bola?Cristian: ¿Cómo estás? Oye, ¿qué haces con eso?
Jorge: Estoy jugando con esta pelota que me encontré detrás del árbol.
Cristian: Pero, ¿estás loco? ¿Cómo se te ocurre? ¡Eso es una bomba! Déjala ya antes de que estalle y mueras.
Jorge: Tú siempre con lo mismo… ¿no ves que esto es una bola para mí? ¿Por qué no me puedes dejar en paz?
Brian: ¡Hey, Jorge! ¡Qué linda bola encontraste! Espero que disfrutes tu juego.
Cristian: Pero Brian, ¿no ves que no es una bola? Dile que si no deja eso ahora mismo va a morir.
Brian: Cristian, tú siempre igual. No has cambiado nada. ¿Qué te cuesta entender que Jorge tiene el derecho de pensar que eso es una bola? ¿Por qué todo tiene que ser como tú dices?
Cristian: Pero no es como yo digo… ¡es la realidad!
Jorge: Cristian… ¡déjanos en paz!
Brian: Sí, deja a Jorge tranquilo. Él tiene tantos derechos como tú, por lo que puede jugar con lo que a él le plazca.
Cristian: Pero, Jorge… ¡no quiero que mueras! ¿No ves que el pensar que esa granada es una bola te va a matar?
Brian: Jorge, no le hagas caso. El no te ama ni te entiende. Yo si te entiendo, y entiendo tus libertades. Piensa lo que quieras… ¡sigue jugando!
Jorge: Brian, ¿quieres jugar conmigo? Mmm… mira, tengo que irme rápido a una reunión, pero me encanta saber lo mucho que disfrutas tu juego. ¡Continúa así!
Cristian: Jorge, ¿no ves que él no te ama?
Jorge: ¡Claro que me ama! ¡Él me comprende!
Cristian: Te lo ruego, ¡deja eso ya!

Eso fue lo que ocurrió en ese día fatal. Les dejo a ustedes la respuesta a la pregunta: ¿quién amó de verdad a Jorge… el que dice mentiras que destruyen, o el que dice la verdad aunque esta ofenda y confronte? ¿Qué es mejor?

¿Cómo estás entendiendo lo que es mejor? ¿Juzgas conforme a lo que tú piensas o conforme a lo que dice Dios?

La Biblia: un mapa para llegar a Lo Mejor.

Les dejo más textos sobre ¨lo mejor¨. Hay aún más, por lo que entiendo que un estudiante serio de la Biblia -y todo verdadero discípulo debería serlo- está capacitado para saber qué es lo mejor.

Pro 17:1 Mejor es un bocado seco, y en paz, que casa de contiendas llena de provisiones.

Pro 19:22 Contentamiento es a los hombres hacer misericordia; pero mejor es el pobre que el mentiroso.

Pro 21:9 Mejor es vivir en un rincón del terrado que con mujer rencillosa en casa espaciosa.

Pro 21:19 Mejor es morar en tierra desierta que con la mujer rencillosa e iracunda.

Pro 28:6 Mejor es el pobre que camina en su integridad, que el de perversos caminos y rico.

Ecl 4:9 Mejores son dos que uno; porque tienen mejor paga de su trabajo.

Ecl 5:5 Mejor es que no prometas, y no que prometas y no cumplas.

Ecl 7:2 Mejor es ir a la casa del luto que a la casa del banquete; porque aquello es el fin de todos los hombres, y el que vive lo pondrá en su corazón.

Ecl 7:3 Mejor es el pesar que la risa; porque con la tristeza del rostro se enmendará el corazón.

Ecl 7:8 Mejor es el fin del negocio que su principio; mejor es el sufrido de espíritu que el altivo de espíritu.

Ecl 9:16 Entonces dije yo: Mejor es la sabiduría que la fuerza, aunque la ciencia del pobre sea menospreciada, y no sean escuchadas sus palabras.

Mat 5:29 Por tanto, si tu ojo derecho te es ocasión de caer, sácalo, y échalo de ti; pues mejor te es que se pierda uno de tus miembros, y no que todo tu cuerpo sea echado al infierno.

1Co 7:9 pero si no tienen don de continencia, cásense, pues mejor es casarse que estarse quemando.

Fil 1:10 para que aprobéis lo mejor, a fin de que seáis sinceros e irreprensibles para el día de Cristo.

Fil 1:23 Porque de ambas cosas estoy puesto en estrecho, teniendo deseo de partir y estar con Cristo, lo cual es muchísimo mejor.

1Pe 3:17 Porque mejor es que padezcáis haciendo el bien, si la voluntad de Dios así lo quiere, que haciendo el mal.

Así pues, de todo corazón y ahora que lo hemos entendido, te deseo lo mejor.

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Un niño nos es nacido

Fecha de publicación: December 26, 2010. Por Casa de Oración México

Un niño nos es nacido…Nuestros mensajes de 2010 relacionados con el Nacimiento de Jesús culminaron este Domingo 26 de Diciembre; el Pastor Chuy Olivares hace aquí una reflexión que va más allá de la controversia sobre la celebración de la Navidad.

Isa 9:6  Porque un niño nos es nacido, hijo nos es dado, y el principado sobre su hombro; y se llamará su nombre Admirable, Consejero, Dios Fuerte, Padre Eterno, Príncipe de Paz.

Más importante que fechas y festejos es esta realidad: la del invaluable regalo de Dios a los hombres. 

Más valiosa que las sospechas sembradas para una conmemoración que en esencia recuerda al Mesías es, sin duda, nuestra dependencia absoluta de Cristo Jesús, Señor Nuestro.

Mas allá de las estériles discusiones sobre la fiesta  está nuestra confianza en el Salvador y nuestra atención a todo Su consejo.

Escúche este mensaje del Pastor Olivares aquí:

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Por qué buscamos a Jesús

Fecha de publicación: December 20, 2010. Por Casa de Oración México

La gran virtud de Dios mostrada en la encarnación de su Hijo es su generosidad.

Isaías expresó “Hijo nos es dado” y Pablo habló de la dádiva de Dios que es vida eterna en Cristo Jesús, Señor nuestro.

Cuán triste es ver a muchos que, olvidando cuán grandemente hemos sido enriquecidos por aquel que siendo rico se hizo pobre para que en su pobreza fuésemos enriquecidos, ahora lo buscan para ver qué otra cosa obtienen, qué bienes pueden sacarle para satisfacer sus deseos, tal como los que quisieron hacerle rey porque un día les dio de comer, en lugar de venir a sus pies para ver qué pueden ofrecerle.

Usted, ¿por qué busca al Hijo de Dios?

Le presentamos aquí este tema de Julio Márquez, reflexion oportunísima en estas fechas.

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Razones para celebrar la Navidad.

Fecha de publicación: December 13, 2010. Por Casa de Oración México

NatividadPor Carlos H. Marroquín Vélez

La palabra Navidad es un apócope de natividad, que significa nacimiento.  Con ella nos referimos al nacimiento más grande en la historia de la humanidad: el nacimiento de Jesús.

La razón de este artículo es analizar la creciente renuencia entre la población evangélica a celebrar la Navidad. Deseamos estimular a quienes aún la celebran, a que continúen haciéndolo; y animar a quienes han dejado de hacerlo, a aprovechar esta festividad para proclamar la encarnación del Hijo de Dios, cuando el Verbo se hizo carne para redimirnos.

Cuando se defiende la celebración de la Navidad, algunos acuden a los antecedentes históricos para respaldar sus argumentos; eso está bien. Sin embargo, en este artículo no utilizaremos tal enfoque. Nos basaremos en razonamientos de tipo práctico, tratando de demostrar que la celebración de esta festividad, que en mayor o menor grado se observa en lugares repartidos por todo el planeta tierra, puede ser utilizada para proclamar el Evangelio de Cristo a toda criatura, si tan sólo los cristianos nacidos de nuevo la celebramos debidamente, en forma moderada ejemplar.

Objeciones comunes contra la celebración de la Navidad.

a. La fecha. Unos sostienen que el emperador romano Constantino adoptó la fecha del 25 de Diciembre de una celebración pagana, asociada con el solsticio de invierno, y la instituyó para celebrar el nacimiento de Jesús y así consolidar la hegemonía del cristianismo.

Otros argumentan que en esa fecha, cuando es invierno en Israel, no podría haber sucedido la Navidad, pues los pastores de Belén no estarían al aire libre cuidando sus rebaños, ya que no sólo hace frío, sino hasta puede nevar.

La fecha…Algunos más sí defienden la posibilidad de que haya sido en tal fecha, asociando la fiesta judía de Jánuka, que es movible según el calendario lunar hebreo, y que se celebra muy cerca del 25 de diciembre.  Aducen que los primeros cristianos le dieron este nuevo significado a la fiesta de Jánuka, la fiesta de las luces, en la cual ellos conmemoran la victoria de los Macabeos sobre sus opresores en 165 a. C., y luego la purificación y la re-dedicación de su Templo.

Durante el pasado siglo veinte, del cual atestiguamos los creyentes que aún vivimos, estaba claro para cristianos y no cristianos, que el motivo de la celebración en la iglesia evangélica era la encarnación del Hijo de Dios y Su nacimiento como Jesús de Nazaret, por el milagro del Espíritu Santo en la virgen María.

Si bien es cierto que para muchos la Navidad ha sido sólo un pretexto para celebrar y hacer diversas cosas y hasta caer en excesos, nadie puede decir que en aquellos días se mencionara a algún dios pagano. Aun a pesar del intruso Santa Claus (llamado también Papá Noel o San Nicolás) y de adornos procedentes de diversas tradiciones, siempre ha estado presente en los relatos y en las representaciones gráficas, la familia de José, María y el niño, así como la encarnación y nacimiento de Jesús como el hecho central de la festividad. Si la fiesta de Navidad fue, como algunos acusan, una substitución de una fiesta pagana, nunca se mencionó a ninguna deidad pagana.

b.  Los “nacimientos” y  los árboles de Navidad. La elaboración de escenas que sirven de marco al pesebre de Belén, llamadas nacimientos en nuestro país, datan desde los días de la colonia y se continúan haciendo entre la población católica.  No se niega el valor de los nacimientos como un recurso didáctico de la Iglesia Católica para enseñar gráficamente a una población que hasta recientemente en su mayoría no sabía leer. El problema reside en que la Iglesia Católica nunca ha enfatizado lo suficiente que ésa es sólo una forma gráfica de enseñanza, por lo cual las personas la han usado como otra oportunidad más para venerar y aun adorar a las imágenes, adjudicándoles poderes milagrosos y continuando con la idolatría. 

Los evangélicos, apegados al mandamiento bíblico de no hacer imágenes ni rendirles culto, siempre han preferido no elaborar nacimientos.  Aunque en la escuela dominical sí se usan figuras con fines didácticos, para enseñar las historias bíblicas, los evangélicos evitan la representación de la escena del pesebre con figuras de cartón y otros materiales. Esto se hace para evitar malos entendidos, para que los católicos y otros más no piensen que se le da algún valor a las imágenes. Esta actitud es muy comprensible y nos parece correcta.

AccesoriosMientras los evangélicos mantenían esta posición, muchos misioneros protestantes y evangélicos que llegaron a nuestro país con trasfondos y raíces étnicas, históricas y culturales en Inglaterra, Alemania y demás países del norte de Europa, introdujeron en América Latina lo que era ya una vieja tradición en Europa y Estados Unidos: la costumbre iniciada por Martín Lutero, el reformador alemán, de adornar un árbol con luces y motivos navideños. El mismo Lutero inició su costumbre de adornar un árbol de abeto con luces, al continuar y modificar la tradición ya común en su país, de usar árboles con ornamentos para celebrar la Navidad.

Esto ha sido duramente atacado por muchos evangélicos como paganismo, llegando algunos hasta el extremo de decir que se rinde algún tipo de respetos, honra o culto al árbol, lo cual no es cierto. Esto puede comprobarse con una sencilla encuesta entre los millones que tienen tal práctica. Las películas, la literatura, el comercio y la publicidad procedentes de Norteamérica contribuyeron a reforzar la costumbre del controversial árbol de Navidad.

c. Los excesos en la celebración.  Otra fuente de oposición a la celebración de la Navidad ha provenido de los excesos en que han caído tanto los cristianos nominales como los cristianos nacidos de nuevo.  Estos excesos son un mal extendido por toda la llamada civilización occidental (Europa y América), que abarca a los países cristianos católicos y protestantes evangélicos.

Es vergonzoso, el testimonio que nuestros países dan al celebrar la Navidad ante los musulmanes, budistas, hindúes, confucianos, etc., que viven entre nosotros o nos visitan, con los excesos en la comida, bebida, gastos excesivos e innecesarios, y las consecuencias de la borrachera, las orgías, las corrientes y hábitos creados y promovidos por el comercio y la ambición, con el fin de inducir a la gente al desenfrenado consumismo y despilfarro.  

IntrusosEs triste que muchos cristianos, quienes, por conocer las enseñanzas de Jesús en las Escrituras deberían vivir más sabiamente, sean arrastrados por la publicidad en los medios de comunicación y por las presiones sociales de las corrientes de este mundo. Gastan excesivamente más allá de lo prudente y lógico, se envuelven en muchos compromisos agotadores que les roban su tranquilidad y afectan la comunión con sus familias; y, lo que es aun más lamentable, muchos son tentados a involucrarse en prácticas, tentaciones y vicios que traspasan los límites de la ética cristiana.

Quien después de la Navidad termine endeudado innecesariamente, enfermo por falta de templanza en el comer y beber, y con sus relaciones familiares y sociales alteradas por el estrés acumulado, no es sabio. Está dando mal testimonio en cuanto a la forma correcta de rememorar la Navidad, y aporta razones de sobra a aquellos que se oponen a esta celebración.

Esto no concuerda con el mensaje de amor, paz, sencillez, sobriedad y otros valores que el cristianismo proclama.

Gracias a Dios por que en medio de todo hay grupos de personas e instituciones que, con ocasión de la Navidad, se preocupan por compartir con los más necesitados y alivian sus necesidades siquiera una vez cada doce meses.

d. Elementos extraños en la celebración.  Uno de los mayores intrusos en la Navidad es el ya mencionado Santa Claus, cuya tradición se originó en Asia Menor (Turquía), en el siglo IV, con San Nicolás, un bondadoso obispo que, entre otras caridades, obsequiaba regalos a los necesitados. La leyenda, a la que después se fueron agregando otros elementos asociados con varios personajes paganos que también daban regalos, se popularizó por Europa, fue incorporada a la celebración de la Navidad en Alemania hace unos cinco siglos,  y más tarde fue traída a Norteamérica desde Holanda.

La versión más popular del comercializado Santa entre los niños hoy, procede del cuento que las caricaturas, películas, tarjetas navideñas y revistas cómicas han difundido del anciano que fabrica juguetes en el polo norte y los reparte en Navidad volando con su trineo halado por ocho renos.  Al llegar a una casa, baja por la chimenea y deja sus obsequios debajo del árbol.  Hay varias canciones que promueven a Santa y muchos padres cristianos no pueden resistir la tentación de usarlo para hacer creer a sus hijos que él les trae sus regalos. Con eso, sin darse cuenta, hacen de ese personaje el héroe de la celebración.  Entre los motivos con se adornan los hogares y los árboles navideños, hay  figuras de Santa Claus, trineos, renos, gnomos con gorros puntiagudos (sus ayudantes en la fábrica de juguetes).  Así, una nueva mitología modernizada ha contaminado la Navidad.

Un lema en inglés proclama: Jesus is the reason for this season,  es decir, “Jesús es la razón para esta celebración“.  Así es, hermanos cristianos, si Jesucristo no es el centro de la celebración todo el tiempo que ella dura, sólo se busca un pretexto para tener una temporada alegre y hacer otras cosas, en vez de gozarse recordando la encarnación del Hijo de Dios.

e.  El verdadero significado de la Navidad es que Cristo nazca en el corazón de las personas.  Con esta aseveración muchos se inhiben de celebrar la Navidad, arguyendo que el verdadero mensaje es que Cristo nazca dentro del corazón de cada persona. Es decir, que la persona se arrepienta, pida perdón por sus pecados y reciba a Cristo por la fe en su corazón.

La figura o metáfora de nacer se usa para describir la conversión de una persona, o sea su nuevo nacimiento después de arrepentirse, confesar su pecado y pedir perdón, cuando el Espíritu Santo efectúa la regeneración y la persona comienza a vivir espiritualmente, dando los primeros pasos en una vida cambiada.  También se describe la conversión diciendo que Cristo nace en su corazón. En esta segunda forma de expresarlo, se usa la comparación de que Jesucristo nazca en el corazón, así como una vez nació literalmente en Belén de Judea.

¿Por qué, entonces, algunos que usan esta expresión, no celebran la Navidad o nacimiento de Cristo, que fue el hecho histórico en que se basan para decir que Él nazca en los corazones? Es ilógico que se hable de que Jesús nazca en los corazones de las personas, y no quiera celebrarse, ni aun hablarse de que Él nació como humano, de una virgen, por un milagro, hace dos milenios, en Belén de Judea, cumpliendo así  las profecías de Isaías y de Miqueas.

La verdadera razón detrás de la reciente y creciente práctica de combatir la celebración de la Navidad.

La Navidad ha sido celebrada por la cristiandad durante siglos, y ha continuado aun después de la Reforma Protestante del siglo dieciséis. En Latinoamérica también se celebró desde los días cuando llegaron las primeras denominaciones evangélicas hasta muy recientemente, cuando con diversos pretextos y argumentos, algunos predicadores influyeron para disuadir a muchos de no celebrarla. Para ocultar sus verdaderas razones, han convencido a los hermanos con los argumentos ya citados:

  • No se sabe la fecha exacta; el 25 de diciembre se tomó de una fiesta pagana.
  • El mundo la celebra con excesos; aun los cristianos caen en algunos de ellos.
  • El árbol de Navidad es de origen pagano; y muchos parecen aun honrarlo.
  • Se han introducido elementos extraños; uno de ellos es el intruso Santa Claus.
  • La verdadera celebración es que Cristo nazca en los corazones.

La Navidad es ÉlAbundan las historias de muchos que se convirtieron, o volvieron al redil, y de otros que  fueron edificados durante los servicios navideños en diversas partes del mundo, después que en las iglesias se relató una vez más la razón para la venida de Cristo como hombre al mundo: vivir una vida santa y entregarla como expiación por el pecado al morir en la cruz del Calvario.

La Navidad apunta a la Cruz. No puede hablarse de la Navidad sin enfatizar su propósito principal: que el Verbo se hiciera carne, para poder redimirnos. En Hebreos 10:1- 8 leemos:

“La Ley, teniendo la sombra de los bienes venideros, no la imagen misma de las cosas, nunca puede, por los mismos sacrificios que se ofrecen continuamente cada año, hacer perfectos a los que se acercan. De otra manera cesarían de ofrecerse, pues los que tributan este culto, limpios una vez, no tendrían ya más conciencia de pecado. Pero en estos sacrificios cada año se hace memoria de los pecados, porque la sangre de los toros y de los machos cabríos no puede quitar los pecados. Por lo cual,  entrando en el mundo [el Hijo de Dios] dice:  ‘Sacrificio y ofrenda no quisiste, mas me diste un cuerpo. Holocaustos y expiaciones por el pecado no te agradaron.   Entonces dije: -He aquí, vengo, Dios, para hacer tu voluntad, como en el rollo del libro está escrito de mí-‘.  Diciendo primero:  ‘Sacrificio y ofrenda, holocaustos y expiaciones por el pecado no quisiste, ni te agradaron’ -cosas que se ofrecen según la Ley-, y diciendo luego:  ‘He  aquí, vengo,  Dios,  para  hacer  tu  voluntad’,  quita  lo  primero  para   establecer  esto   último.    En   esa   voluntad   somos   santificados  mediante  la ofrenda del cuerpo de Jesucristo hecha una vez para siempre.”

Actualmente y por todos lados, hay miles de personas que creen y viven de acuerdo con las ideas de Hegel, Rousseau, Marx, Darwin, Freud, Jung, etc. y ni siquiera saben quiénes fueron ellos, ni donde vivieron, ni cuándo. Es más, justifican y defienden su forma de vivir esgrimiendo las afirmaciones de estos personajes y aun las transmiten a otros como verdades irrefutables.

Igualmente, hoy hay muchos cristianos que se oponen a celebrar la Navidad y desconocen que su origen se halla en la primera gran herejía que el cristianismo tuvo que enfrentar en los primeros dos siglos de la historia de la Iglesia, y contra la cual fueron escritos, entre otros, el Evangelio de Juan, las Epístolas de Juan y la Epístola a los Colosenses, fue el pernicioso gnosticismo.  Esta falsa doctrina, que es una síntesis de la filosofía griega, egipcia, babilónica, siria, etc., era ya una seria amenaza para el cristianismo en los días de los apóstoles, en el primer siglo.  Alcanzó su mayor virulencia en el segundo siglo y, después de ser atacada valientemente y derrotada por los fieles cristianos conocedores de las Escrituras, comenzó a declinar hasta quedar reducida a unas cuantas sectas.

Tristemente, el gnosticismo volvió a resurgir entre los filósofos del Nuevo Pensamiento en los Estados Unidos en la segunda mitad del siglo diecinueve.  Allí evoluciónó y, escondido detrás del disfraz de diversas iglesias nuevas (como la Ciencia Cristiana y la Escuela Unitaria del Cristianismo, también conocida como Unity),   que no tienen raíces en la Reforma Protestante del siglo dieciséis, ha logrado influir y contaminar en diversos grados a las iglesias evangélicas históricas, minando los postulados bíblicos que éstas han creído y sostenido.

Una de las más nefastas enseñanzas del gnosticismo es su desprecio por el mundo material y por el cuerpo físico. Entre las diversas sectas gnósticas que surgieron durante el primero y el segundo siglo, varias incorporaron ideas del cristianismo y se dio un sincretismo que ha sido impropiamente llamado “gnosticismo cristiano.”  Estas sectas enfrentaron un gran problema al tratar  de explicar los relatos bíblicos de la encarnación y el nacimiento de Cristo, así como sus sufrimientos físicos, muerte en la cruz y su resurrección corporal, pues no aceptaban que Cristo hubiera nacido con un cuerpo material. Para ello elaboraron varias explicaciones. Otras sectas simplemente ignoraron los Evangelios inspirados del Nuevo Testamento, y aparecieron decenas de evangelios apócrifos, no inspirados, que ellas pretendían haber recibido de sus fundadores. Varios de estos libros eran atribuidos a algunos apóstoles u otros personajes prominentes.

Absolutamente hombreAlgunos gnósticos afirmaban que Jesús apareció ya como adulto y que no había nacido como un niño en Belén. Otros hacían la distinción entre el humano Jesús de Nazaret,  y Cristo,  el Hijo de Dios Eterno. Decían que el Cristo eterno entró en el hombre Jesús al ser bautizado y lo abandonó poco antes de morir.  Otros afirmaban que Jesucristo nunca tuvo un cuerpo físico, y que sólo parecía tenerlo; y que los apóstoles convivieron con una aparición, o fantasma, que nunca tuvo cuerpo material, sino sólo aparentaba tenerlo, a lo cual se le conoce como docetismo.

Si los gnósticos desprecian el mundo material y el cuerpo humano, y no pueden aprobar la celebración de la Navidad, ni la resurrección corporal del Señor Jesucristo, esto explica la tendencia creciente entre muchas iglesias al no celebrar el nacimiento de Jesús, ni su resurrección. El lector puede comprobarlo al preguntar en una congregación donde haya hermanos de diferentes iglesias, cuántos celebraron la Navidad y el Domingo de Resurrección el año pasado.  Sin saberlo, muchos cristianos han estado colaborando con el gnosticismo al dejar de celebrar la Navidad y la Resurrección, que son buenas ocasiones para proclamar dos doctrinas básicas del Evangelio:

  • a) la encarnación de Jesús para efectuar Su sacrificio expiatorio y redimirnos. Hebreos 10:5, 10.
  • b) su triunfo sobre la muerte al resucitar como primicias de los santos. I Corintios 15:20.

Cristianos, proclamemos con gozo estos dos grandes eventos en la vida de Jesucristo.

Es notorio que en las últimas dos décadas se han producido muy pocas composiciones musicales navideñas. Y más notorio y lamentable es el hecho de que los líderes no se han dado cuenta de este fenómeno, pues no lo han comentado, ni escrito sobre ello, ni sugerido a los compositores que enriquezcan la música navideña cristiana. Es triste ver cómo ha ido desapareciendo el programa de actividades de muchas iglesias para conmemorar la Navidad. No se ha hecho ninguna evaluación de esta tendencia, ni se ha tomado ninguna iniciativa por revertirla.

¿Quiénes han estado difundiendo estas enseñanzas en contra de recordar la NavidadLos neo-gnósticos y sus discípulos dentro de las iglesias evangélicas, quienes han utilizado los medios de comunicación para difundir sus enseñanzas. Por esta razón, urge que cada pastor y líder laico de la iglesia conozca la historia del gnosticismo. Mejor dicho, cada creyente de la iglesia debería saber cómo el gnosticismo ha afectado al cristianismo a través de los siglos, y cómo continúa aún minando la fe cristiana en diversas formas.

La responsabilidad de todo líder es alertar debidamente a quienes él tiene a su cargo, para que no se dejen arrastrar por cualquier corriente por medio de la radio, la televisión, la literatura, o las enseñanzas que se imparten en diversas convenciones, congresos, cursillos y demás eventos a los cuales se asiste sin aplicar el discernimiento. 

Buenas razones para celebrar la Navidad.

  • Contrarrestar la influencia del gnosticismo que ya ha disuadido a muchos cristianos para no celebrar dos grandes eventos en la humanidad de Jesucristo: Su milagrosa encarnación y nacimiento y Su gloriosa resurrección.
  • Proclamar el propósito de la encarnación de Jesucristo: vivir una vida santa y ejemplar, para entregarla como expiación por el pecado de la humanidad, al morir en la cruz del Calvario.
  • Aprovechar el feriado de fin de año para que las personas asistan a las diversas celebraciones navideñas: cantatas, convivios, dramas, servicios de predicación, talleres de manualidades, comidas especiales, proyectos de servicio a los necesitados en asilos, hospitales, cárceles, etc.
  • Cultivar los talentos de los hermanos de la Iglesia para presentar el Evangelio en esta época, enfatizando la participación de los niños y los jóvenes.
  • Proveer oportunidades para que los hermanos conozcan los frutos de cultura cristiana inspirada en la Navidad: literatura: (drama, poesía, prosa), música, arte, etc., y la puedan leer, memorizar y, más adelante, también enriquecerla, crearla y compartirla, a través de la dramatización, el canto, la ejecución musical, etc.
  • Cantar y deleitarse con la inspiración de poetas y compositores de las diversas denominaciones cristianas, quienes nos heredaron los himnos de Navidad.
  • Estimular a los compositores cristianos a enriquecer la himnología sobre la Navidad (y la resurrección de Jesucristo).

Recordamos aquí uno de esos bellos himnos llamado Lugar para Cristo.

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La importancia del relato del nacimiento de Jesús en la Biblia.

Su nacimiento en la BibliaMateo emplea dos de sus 28 capítulos para relatar el nacimiento de Jesús: en total 48 versículos. Lucas usa dos  de  sus  24 capítulos para relatar los hechos alrededor del nacimiento del Señor: un total de 132 versículos. En total, para relatar las circunstancias de la natividad del Señor Jesús en Mateo y Lucas suman 180 versículos.

¿Sabía usted que esta cantidad de versículos es mayor que cada uno de los siguientes veinte libros de la Biblia, y aún más que varios de ellos combinados:

Ester, 167 versículos;  Santiago, 108; Lamentaciones, 154; Cantares, 117; I Pedro, 105;  I Juan, 105;  Rut, 85;  Joel, 73; II Pedro, 61;   Habacuc, 56;  Malaquías, 55;  Sofonías, 53; Nahum, 47;  Jonás, 48;  Hageo, 38; Filemón, 25;  Judas, 25;   Abdías, 21;   I Juan, 13; II Juan, 15.

¿Qué queremos decir con esto? Si el relato del nacimiento de Jesús ocupa un espacio mayor que cada uno de veinte libros de las Sagradas Escrituras (12 en el A.T. y 8 en el N.T), tales porciones merecen ser leídas en forma especial al menos una vez al año. No sólo por su longitud, sino por su hermoso contenido, el relato de que aquel Verbo fue hecho carne, y habitó entre nosotros, y vimos su gloria, gloria como del unigénito del Padre, lleno de gracia y de verdad.

En la porción sobre el nacimiento de Jesús en Mateo se habla de:

  • Su genealogía, 1:1-17
  • El anuncio de su nacimiento a María y a José, 1:18-20
  • Los nombres que se darían al niño: Jesús y Emanuel, 1:21-25
  • La visita de los magos del oriente, 2:1-12
  • La matanza de los inocentes en los alrededores de Belén,
  • La huida de José, María y Jesús a Egipto y el retorno Nazaret, 2:13-23

En la porción sobre el nacimiento de Jesús en Lucas se habla de:

  • El anuncio del nacimiento del precursor de Jesús, Juan el Bautista, 1:5-25
  • El anuncio del nacimiento de Jesús a María, 1:26-38
  • La visita de María a Elizabet, madre de Juan el Bautista, 1:39-45
  • La alabanza de María, 1:46-56
  • Nacimiento de Juan el Bautista, 1:57-66
  • La profecía de Zacarías exaltando la llegada del Mesías, 1:67-80
  • El nacimiento o natividad de Jesús, 2:1-7
  • El anuncio de los ángeles a los pastores y la visita de éstos a Jesús, 2:8-20
  • La presentación de Jesús en el Templo y las alabanzas de Simeón y Ana, 2:21-38
  • El retorno a Nazaret, 2:39-40
  • La visita de Jesús al templo a los doce años, 2:41-52

En resumen.

La Navidad es una ocasión especial para que los niños y jóvenes convivan en armonía, cultiven sus habilidades para la actuación, declamación, canto, etc., y trabajen en equipo para presentar un programa navideño a los hermanos en el seno de la iglesia, y a otras personas fuera de ella.

La Navidad es buena ocasión para compartir con las personas que tienen menos posibilidades y pasan por días tristes en hospitales, asilos, cárceles, etc. Se pueden realizar proyectos para recaudar fondos y obsequiar ropa, comida, Biblias, etc. Al entregarlos se pueden combinar con el canto de himnos navideños, mensajes evangelísticos y oración por las diferentes necesidades de las gentes.

La celebración de la Navidad también tiene un aspecto familiar: la cena navideña con toda la familia. Ya que el fin del año está a sólo una semana, puede aprovecharse para un servicio de acción de gracias por todo lo recibido durante él: el trabajo, la vida escolar, el cuidado y la provisión de Dios, etc.

Esperamos que a la renuencia a celebrar la Navidad por influencia del neo-gnosticismo, no se sume también la pereza de algunos líderes para preparar a los niños y jóvenes, tratando de evitar el largo período de preparación y ensayos que un programa navideño demanda. O porque no hay líderes que puedan imponer la necesaria disciplina para llevar a cabo todo lo que requiere y conlleva la elaboración de un programa navideño.

Para finalizar, llamamos al pueblo cristiano a reflexionar:

  • a. A quienes aún celebran el nacimiento de Jesucristo (y Su resurrección), a continuar celebrándolo y aun enriqueciéndolo con su creatividad.
  • b. A quienes han dejado de celebrar el nacimiento de Jesucristo (y Su resurrección), a evaluar si no vale la pena utilizar estas ocasiones para proclamar estos hechos importantes en la vida de Jesús, los cuales son bases fundamentales de nuestra fe: Su encarnación y Su victoria sobre la muerte. Estas dos celebraciones proveen muchos temas para presentar el Evangelio.

Personalmente creo que es más conveniente conmemorar la Navidad el 25 de diciembre, porque el ambiente y el contexto son los adecuados. Sin embargo, con tal que se conmemore la encarnación del Hijo de Dios, presento las siguientes sugerencias:

  • Si los líderes y la iglesia no aceptan la celebración el 25 de diciembre, háganlo en cualquier ocasión del año: abril, julio, agosto… (la verdad es que no lo hacen en ninguna otra ocasión)
  • Si tienen prejuicios acerca del árbol navideño, no lo incluyan. No es esencial.
  • Si piensan que lo importante que Jesús nazca en los corazones de las personas, aprovechen la oportunidad para predicar mensajes evangelísticos, usando las porciones de Mateo 1 y 2, y Lucas 1 y 2, que son ricas en temas para presentar el plan de salvación.
  • Si creen que en la Navidad se ha caído en excesos de gastos, comidas, bulla, y cosas innecesarias, no las hagan. Celébrenla modesta, sobria, tranquila y solemnemente, como un ejemplo de la forma correcta de conmemorarla, que pueda enseñar a otros.

CantadPara tener un programa de Navidad sencillo y solemne, sugerimos:

  • Acción de gracias a Dios por enviarnos a Su Hijo a nacer como un humano, para llevar a cabo la redención de la humanidad.
  • Lectura de las porciones en Mateo 1 y 2; y en Lucas 1 y 2, y exaltar la encarnación de Jesús y cómo Su vida en esta tierra afectó radicalmente a toda la humanidad.
  • Cantar un buen número de himnos navideños.
  • Orar por los necesitados y compartir con otros algo de lo mucho que Dios nos ha dado.
  • Agradecer a Dios por su provisión, amor y cuidado durante el año que termina.
  • Y cualquier otra idea edificante que su propia iglesia desee incluir.

Así, pues, sin Santa Claus, sin árbol navideño, en febrero o en septiembre, sin excesos de ninguna clase, pero con un profundo sentir de gratitud a Dios Padre por enviarnos a Su Hijo amado, para darnos ejemplos con Su vida santa, dejarnos de Su propia boca profundas enseñanzas y finalmente expiar nuestros pecados por Su muerte, recordemos la Navidad.

Si Dios anunció el nacimiento de Jesús en tierras lejanas a los sabios magos, y creó un fenómeno luminoso que llamamos la estrella de Belén, para conducirlos hasta el pesebre a rendirle adoración como el niño rey, que era Dios.  ¿Por qué no hemos de recordar nosotros ese acontecimiento en una fecha especial?

Si Dios anunció siete siglos antes, por medio del profeta Isaías, que Jesús nacería milagrosamente de una virgen por obra del Espíritu Santo; y anunció por medio del profeta Miqueas que nacería en la aldea de Belén, la ciudad de David, de quien Jesús era descendiente según la carne. ¿Por qué no recordar aquella noche y aquel pueblo en que María dando una lección de humildad y obediencia dio a luz a quien sería el Salvador nuestro?

Si Dios sacó de la invisibilidad a las huestes celestiales y al hacerse visibles iluminaron el cielo y los campos de Belén para que los pastores de Belén supieran que había llegado por fin la promesa de un Mesías Salvador, y si en medio de aquel gran resplandor esas huestes hicieron resonar los ámbitos celestes diciendo: “Gloria a Dios en las alturas y en la tierra paz y buena voluntad para los hombres”. ¿Por qué no repetimos una vez más ese mensaje al mundo de alrededor, tan necesitado como el mundo de aquel entonces?

Si Dios convocó al pesebre a ricos y a pobres, a los instruidos y a los de pocas letras, a los de lejos y a los de cerca, enfatizando así la universalidad del Evangelio de Jesús, que fue llamado así porque vino a salvar a Su pueblo de sus pecados.  ¿Por qué no demostramos cada año en forma especial la alegría de aquella noche sin par?

No les hagamos el juego a los neo-gnósticos, que han usado argumentos falsos para disuadir a muchos cristianos de no celebrar la Navidad. Lea  I Juan 4:2, 3; II Juan 7- 11.

Celebremos la Navidad y conmemoremos el acontecimiento glorioso de la encarnación de Jesús.

Soportando a los débiles

Fecha de publicación: December 10, 2010. Por Casa de Oración México

El Pastor Chuy Olivares comparte con usted este nuevo mensaje sobre el papel del cristiano frente a las tradiciones.

Con ello brinda una respuesta final, fundamentada sólidamente en la Biblia, a la controversia relacionada con la celebración de la Navidad.

Escuche el mensaje aquí:

¿ Son malas las tradiciones ?

Fecha de publicación: December 1, 2010. Por Casa de Oración México

Llegada la época navideña afloran diversas manifestaciones mediante las que, en diversas culturas, se recuerda el nacimiento de Jesucristo.

Quién es quién…Celebrar estas fechas se ha vuelto ya toda una tradición. No son pocos los cristianos que se cuestionan seriamente sobre el origen de ciertas festividades asociadas a estas fechas, sobre la conveniencia de unirse o de no unirse a cierto tipo de festejos o elementos accesorios de esta celebración, sobre la participación de un cristiano en la Navidad.

¿Son malas las tradiciones? Al respecto, entre los cristianos de nuestro tiempo hay dos extremos: el primero es un escenario absolutamente permisivo en el que “todo se vale, nada está restringido, se puede participar de todo” y otro absolutamente restrictivo donde “todo es pecaminoso, toda tradición tiene orígenes oscuros, hay que abstenerse de todo”.

¿Jesús condenó todas las tradiciones? La respuesta es no. Jesús condenó las tradiciones que contravienen los principios de la Biblia. Así que tenemos que acudir a ella para definir una postura. El pastor Chuy Olivares nos presenta en este tema el equilibrio al que nos llama la Palabra de Dios respecto a las tradiciones.

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El significado verdadero de la Navidad

Fecha de publicación: November 29, 2010. Por Casa de Oración México

Un bebé que es DiosPor el Pastor John Macarthur.

Para muchos, la Navidad es un tiempo para pensar en Jesucristo como un bebé en un pesebre. Ciertamente el nacimiento de Cristo es un acontecimiento especial y milagroso, mas no es ese el foco principal. La verdad central de la historia de Navidad es ésta: El Niño de la Navidad es Dios.

Dios en un Pesebre

La Navidad no se trata de la infancia del Salvador; se trata de Su deidad. El nacimiento humilde de Jesucristo no pretendió jamás encubrir la realidad de que Dios había nacido en el mundo.  

Pero la versión de la Navidad del mundo moderno hace justamente eso. Y consecuentemente para la mayor parte de la humanidad, la Navidad no tiene significado legítimo en absoluto.

No espero que alguien alguna vez pueda entender totalmente lo que significa para Dios haber nacido en un pesebre. ¿Cómo puede uno explicar al Todopoderoso convertido en un infante diminuto? Nuestras mentes no pueden entender lo que implica para Dios volverse un hombre, mucho menos cómo podría Él convertirse en un bebé. Pero él lo hizo. Sin abandonar Su naturaleza divina, sin minimizar Su deidad, él nació en nuestro mundo como un infante diminuto.

Él fue totalmente humano, con todas las necesidades y las emociones que son comunes a todos nosotros. Pero él fue también completamente Dios, todo sabio y todo poderoso.

Por casi dos mil años, el debate sobre quién es Jesús realmente ha sido constante. Las sectas y los escépticos han ofrecido explicaciones diversas: dicen que él es un dios de tantos, un ser creado, un ángel elevado, un buen maestro, un profeta, etcétera. El hilo común de todas esas teorías es que hacen a Jesús menos que Dios. Pero la prueba bíblica es apabullante: este niño en el pesebre es la encarnación de Dios.

Un pasaje en particular, escrito por el apóstol Pablo, capta el ser de la naturaleza divina de Jesús y acentúa las verdades que hacen de la Navidad algo maravilloso.

Colosenses 1:15-20 dice,

El es la imagen del Dios invisible, el primogénito de toda creación. Porque en él fueron creadas todas las cosas, las que hay en los cielos y las que hay en la tierra, visibles e invisibles; sean tronos, sean dominios, sean principados, sean potestades; todo fue creado por medio de él y para él. Y él es antes de todas las cosas, y todas las cosas en él subsisten; y él es la cabeza del cuerpo que es la iglesia, él que es el principio, el primogénito de entre los muertos, para que en todo tenga la preeminencia; por cuanto agradó al Padre que en él habitase toda plenitud, y por medio de él reconciliar consigo todas las cosas, así las que están en la tierra como las que están en los cielos, haciendo la paz mediante la sangre de su cruz)

¿Una Ilusión fantasmal?

Pablo les escribía a los cristianos en Colosas. La ciudad estaba bajo la influencia de lo qué llegó a ser conocido como el gnosticismo. Sus adherentes creían ser los únicos que tenían acceso a la verdad, y creían que la verdad era tan complicada que la gente común no la podría conocer. Entre otras cosas, los gnósticos enseñaban el dualismo filosófico, la idea que la materia es mala y el espíritu es bueno. Creían que puesto que Dios es espíritu, él es bueno, pero él nunca podría hacerse materia, lo cual es malo.

Por esto también concluyeron que Dios no podría ser el creador del universo físico, porque si Dios se hizo materia, él sería responsable del mal. Y enseñaron que Dios nunca podría convertirse en un hombre porque, como hombre, él tendría que morar en un cuerpo hecho de materia maligna.

Aquellos pre gnósticos no creían la encarnación y afirmaban por ello que Jesús fue un buen ángel cuyo cuerpo humano fue sólo una ilusión. Esta enseñanza y otras semejantes se extendieron en tiempos de la iglesia primitiva; muchas de las epístolas del Nuevo Testamento refutan específicamente las ideas pre gnósticas. De hecho el apóstol Juan atacó el fundamento de la enseñanza gnóstica cuando escribió: “En esto conoced el Espíritu de Dios: Todo espíritu que confiesa que Jesucristo ha venido en carne, es de Dios; y todo espíritu que no confiesa que Jesucristo ha venido en carne, no es de Dios” (1 Juan 4:2-3).

El apóstol Pablo refutó esa misma herejía cuando escribió, “Porque en él fueron creadas todas las cosas, las que hay en los cielos y las que hay en la tierra, visibles e invisibles; sean tronos, sean dominios, sean principados, sean potestades; todo fue creado por medio de él y para él.” (1:16). Él específicamente afirmó que Jesús es Dios en carne y hueso, el Creador de todo.

De Tal Padre Tal Hijo

Irónicamente, algunas sectas que niegan la deidad de Jesús tratan de usar Colosenses 1:15 20 para apoyar su perspectiva. Sugieren, por ejemplo, que la frase “la imagen del Dios invisible” (v. 15) da a entender que Jesús fue meramente un ser creado que portó la imagen de Dios en el mismo sentido que toda la humanidad. Pero la verdad es que aunque fuimos creados en la semejanza de Dios, sólo nos parecemos a él.  Jesús, por otra parte, es la imagen exacta de Dios.

La palabra griega traducida “imagen” significa una copia perfecta, una copia precisa, un duplicado. Pablo decía que Dios mismo está completamente manifiesto en la persona de Su Hijo, quien es nada menos que Jesucristo. Él es la imagen exacta de Dios. Jesús Mismo dice: “el que me ha visto a mí, ha visto al Padre” (Juan 14:9).

Hebreos 1, por su parte, hace un paralelo con Colosenses 1:15-20 en varios puntos cruciales. Sobre la declaración de que Cristo es la imagen de Dios, por ejemplo, Hebreos 1:3 hace una afirmación idéntica: “siendo el resplandor de su gloria, y la imagen misma de su sustancia“. Cristo es para Dios como el brillo cálido de la luz lo es para el sol. Él trae a Dios de una posición cósmica a los mismos corazones de los hombres y mujeres. Él da luz y vida. Él revela el mismo ser de Dios. No pueden estar divididos, y ni uno ni otro alguna vez han existido sin el otro, sino que son uno (Juan 10:30).

La Sagrada Escritura repetidamente dice que Dios es invisible (Juan 1:18; 5:37; 1 Timoteo 1:17;  Colosenses 1:15). Pero a través de Cristo el Dios invisible ha sido hecho visible. El parecido completo de Dios se trasluce en él. Colosenses 1:19 toma la verdad un paso más allá: “por cuanto agradó al Padre que en él habitase toda plenitud”. Él no es simplemente un contorno de Dios; Él es totalmente Dios. Colosenses 2:9 es aún más explícito: “Porque en él habita corporalmente toda la plenitud de la Deidad“. Nada le falta. Ningún atributo está ausente. Él es Dios en el sentido más completo posible, la imagen perfecta.

El Heredero Legal

En Colosenses 1:15 Pablo dice que Jesús es: “el primogénito de toda creación“. Aquellos que niegan la deidad de Cristo le han dado mucha importancia a esa frase, asumiendo que esta significa que Jesús fue un ser creado. Pero la palabra traducida “primogénito” describe el rango de Jesús, no Su origen. El primogénito en una familia hebrea era el heredero, el de mayor categoría, el que tenía el derecho de la herencia. Y en una familia real, él tuvo el derecho de gobernar.

Así es que Cristo es el que hereda toda la creación y el derecho para predominar sobre ello. No quiere decir primer nacido en orden, porque no lo fue.

En el Salmo 89:27 Dios dice de David: “Yo también le pondré por primogénito, El más excelso de los reyes de la tierra”. Allí el significado de “primogénito” es dado sin rodeos: “Lo más excelso de los reyes de la tierra”. Eso es lo que significa primogénito: Cristo es “Rey de reyes y Señor de señores” (Apocalipsis 17:16).

Hebreos 1 de nuevo tiene una declaración paralela. El verso dos dice que Dios ha señalado a Su Hijo “heredero de todas las cosas”. Él es el Primero, el Hijo de Dios que tiene el derecho a la herencia, la Persona de mayor categoría, el Señor de todo, heredero de toda creación.

El Creador y el Rey

La afirmación de que “primer nacido” significa que Cristo es un ser creado ignora completamente el contexto de Colosenses 1:15. Recuerde, usted ya ha visto en los versos 16-17 que Cristo es explícitamente nombrado el Creador de todo. Cristo no es parte de la creación; Él es el Creador, el mismo brazo de Dios, activo desde el principio al llamar a la existencia al universo y a todas las criaturas. Juan 1:3 dice: “Todas las cosas por él fueron hechas, y sin él nada de lo que ha sido hecho, fue hecho.” Eso no podría ser cierto si él fuera por Sí mismo un ser creado.

Hebreos 1:2 también identifica a Cristo como el Creador. Cristo es la Persona de la Trinidad a través de la cual el mundo se hizo y para quién se le dio forma.

El tamaño del universo es incomprensible. ¿Quién lo hizo así? Algunos científicos dicen que hubo una explosión grande que eventualmente formó un pantano primario y… la Ciencia no lo puede explicar.

Mas Dios creó todo.

¿Quién?

El bebé de Belén. Él hizo todo.

¿Es pagano el árbol de navidad? (Otra voz)

Fecha de publicación: November 23, 2010. Por Casa de Oración México

Por Pablo Santomauro.

Uno de los símbolos navideños más atacado por algunas sectas y aún por algunos cristianos es el árbol de Navidad. La acusación central es que muchas civilizaciones del pasado adoraban o incluían árboles en su tradición mitológica. En la antigua Babilonia, por ejemplo, se usaba un árbol como parte de una liturgia relacionada con el mito de la resurrección de Tammuz, una deidad pagana. Debido a esto, concluyen algunos, que el árbol de Navidad es pagano y se debe considerar como una ofensa a Dios. ¿Es válido este argumento?

En realidad el razonamiento por el cual se llega a esta conclusión es erróneo. Lo único que prueba es que en tales ocasiones se utilizaba un árbol. En el estudio de la lógica esto se conoce como la falacia de culpabilidad por asociación. En otras palabras, el árbol de Navidad es declarado culpable simplemente porque un árbol se utilizaba en una celebración pagana.

Lo que debemos entender es que ciertas semejanzas en costumbres, tradiciones o ceremonias, no necesariamente implican semejanzas en el pensamiento o en el contenido. Permítanos usar una ilustración: cuando un cacique de los indios tarianos en el alto Amazonas muere, lo incineran y luego la tribu participa en una ceremonia donde se beben las cenizas de sus huesos mezcladas con vino. Ellos piensan que al beber la poción adquieren así el poder y la virtud del fallecido.  Ceremonias como ésta son comunes en el mundo y en la historia. En algunas de ellas se llega hasta beber sangre. La pregunta que surge es, ¿mancha esto de paganismo la celebración que los cristianos conocemos como la Santa Cena o Cena del Señor? ¡Claro que no! Como tampoco el uso de un árbol en un rito pagano invalida el uso del árbol en la tradición navideña cristiana.

Aún suponiendo que la costumbre del árbol de Navidad hubiera sido tomada directamente de una ceremonia pagana (lo cual no es cierto), cuando el cristianismo le atribuye otro significado, la conexión con el paganismo queda cancelada.

Un ejemplo de interpretación bíblica deficiente.

Algunos hermanos, incluso alguno que se supone son maestros de la Palabra, han llegado a utilizar textos bíblicos aislados de los que omiten el contexto para justificar la aversión por el árbol de Navidad.

Uno de los pasajes más usados es Jeremías 10:1-5, donde Dios condena la creación de ídolos hechos de los árboles del bosque. Asociar el árbol de Navidad con este pasaje es leer en el texto algo que no existe, lo que constituye una violación de las reglas de la interpretación bíblica. Además, el sentido común nos indica que el contexto del pasaje no puede tener ninguna conexión con la Navidad ni con el árbol, ya que la tradición del árbol comenzó en Alemania aproximadamente dos mil años más tarde en el siglo XVI.

Jeremías no está profetizando acerca del paganismo a 2000 años de distancia en el futuro, sino denunciando la idolatría desenfrenada de su época. El profeta escribe a sus contemporáneos cautivos en Babilonia y los insta a mantenerse incontaminados del ambiente pagano que los rodeaba. Ninguna interpretación bíblica legítima permite el torcimiento de este pasaje con el propósito de asociarlo con el árbol de Navidad.

Pero alguien puede preguntar, ¿por qué se habla de adornar un árbol en este pasaje? Obviamente el pasaje no tiene nada que ver con decorar un árbol. La advertencia está relacionada con esculpir un ídolo con la madera del árbol (v.3). Mientras que los ricos podían fabricar ídolos de metales preciosos, los pobres tenían que contentarse con hacerlos de madera (Is. 40:19-20). La referencia a que son adornados con plata y oro es clara referencia en el idioma original a que el ídolo tallado del leño era laminado o cubierto con los metales preciosos (vv. 4, 9).

Es posible que aún alguien pueda objetar, ¿por qué Jeremías usa la palabra “leño” para referirse a un ídolo (v. 8)? Respuesta: El profeta está usando aquí una figura literaria llamada sinécdoque, en la cual se le da al producto terminado el mismo nombre del material usado en la fabricación. El leño se usa para esculpir un ídolo, y al ídolo una vez terminado, se le continúa llamando “leño”. De la misma forma, la Biblia llama “madero” a la cruz donde murió Cristo, porque la materia prima que se usaba para hacer una cruz era un madero.

El verdadero origen de la Navidad

La creación del árbol de Navidad fue el resultado de la combinación de dos símbolos de matiz espiritual. El primero fue el árbol del paraíso, adornado con manzanas, que representaba el árbol de la Vida (Gn. 2:9; 3:24). El segundo fue una repisa triangular decorada con motivos navideños, entre ellos la estrella que guió a los magos desde el oriente hasta Judea. De la combinación de estos símbolos, ambos de contenido espiritual, nació el árbol de Navidad. La tradición le adjudica a Martín Lutero la idea de agregarle luces, representando a Jesucristo, la luz del mundo. Como vemos, el origen del árbol de Navidad no tiene nada que ver con el paganismo ni con la idolatría.

Sin embargo, a pesar de lo ya expuesto, nosotros respetamos la posición de aquellos que ven en el árbol de Navidad algo incompatible con la fe cristiana. Así mismo exhortamos a estos hermanos a no juzgar a aquellos que incorporan el árbol a sus celebraciones. Los cristianos no debemos enfocarnos en diferencias de aspecto secundario, lo que en nada edifica,  y por el contrario, ocasiona contiendas.

Homosexualidad en tiempos de debate

Fecha de publicación: August 19, 2010. Por Casa de Oración México

Homosexualidad en tiempos de debateLuc 17:26  Como fue en los días de Noé, así también será en los días del Hijo del Hombre.

Luc 17:27  Comían, bebían, se casaban y se daban en casamiento, hasta el día en que entró Noé en el arca, y vino el diluvio y los destruyó a todos.

Es 2010.  Es México.  Es lo anunciado.

En estos días, además de la aprobación de los matrimonios entre personas del mismo sexo y de la resolución de que estas uniones sean válidas en todos los estados del país, las autoridades han aprobado además que estas parejas adopten hijos.  Es una pena mas no una sorpresa.

Estos acontecimientos requieren de nosotros los creyentes una clara noción de lo que la Biblia expresa sobre el tema dela homosexualidad, razón por la que compartimos con usted dos mensajes al respecto del Pastor Chuy Olivares que son sumamente útiles.

Escúchelos aquí o descárguelos gratuitamente a su computadora:

Homosexualidad I

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Homosexualidad II

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